31 mayo, 2013

- Perras Negras

Mi coraza de Cortázar...

   " ...Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estas del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo mas profundo de la posesión no estas en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas  en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura.. dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
         ¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como sise pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan como pueden, me mordisquean desde debajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, pourquoi, why, warum, perché este horror a las perras negras? (...) Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo (...) En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi doble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo..."
Julio Cortázar, RAYUELA, Capítulo 93 –fragmento-


15 marzo, 2013

- A menudo hay estrellas...


"Así la gran aventura ha terminado
Pero cualquiera hubiera imaginado
que nos iba a dejar tan vagos
Y tan  poco convencidos
Es como nuestra visita a la Luna
O a esa otra estrella
Creo que vas para nada
Si realmente quieres ir tan lejos."

 -L.Cohen-

07 mayo, 2012

- Storia della primavera

-Il simiente-

El motor del coche bramaba por carreteras oscuras que no sabían a dónde les llevaba... un mapa, un pueblo apartado, un oasis en la montaña, una cura de libertad.
Un rostro, un labio torcido a medio camino entre la sonrisa y la incredulidad.
Se acercó despacito, observando... permaneció atento y callado, exhalando humo y hablando del pasado, con un tímido aire de persona mayor. Pero sus ojos lo traicionaban, inmersos como estaban en la fascinación.
Después de los conciertos, la típica euforia y el reconocimiento. Los regalos, la enhorabuena, los besos... Y luego...?? Los besos, los besos, los besos... salvajes y sedientos.
Se tendían hilos con desesperación. A más descubrimiento, más pasión. Imposible pensar en otra cosa, en otra situación.
Contenedores de basura arden mientras se funden las bocas llenas de babas y alcohol.
Se rompen las copas al brindar por la vida cuando se cierra el telón.
Y luego ruedas, saltos y giros, juegos de niños... buscando un rincón...
Y luego besos, giros y sueños, juegos de niños, caricias de amor. Imposible pensar en otra cosa, en la separación.
De la mano, tras la puerta, salió la luna. Tras una columna nació el amor. En sus gargantas dejaron semillas que regaron con sudor. Trozos de carne hirviente, pedazos de presente en el congelador de la mente.
Todos se marchan, - y no me importa, niente.-





- E l'alba -

Giò despertaba dulcemente a causa de la luz que ya entraba en la habitación, a través de la ventana que había en la estancia que acondicionaron con sacos de dormir y colchones para la ocasión.
Abrió con dificultad los ojos, después de una noche de excesos y se desperezó en su trozo de cama, casi sin hacer ruido para no despertar a sus compañeros. Empezó a despejarse y a recordar momentos, hasta que escuchó un ruido extraño. Pero no hizo caso y prosiguió con sus notas mentales, apuntes para su próximo libro, un diario de navegación.
Los murmullos continuaban en algún lugar de aquella sala y miró en esa dirección. No lo podía creer. Estaban haciéndolo allí mismo, delante de todos, en el medio de un mar de brazos y piernas durmientes de cansancio.
Les miró tras las pestañas entornadas. Brillaban de amor, exentos de miedos, embriagados de ellos mismos, excluidos de su alrededor, envueltos en una manta roja, como sus labios encarnados, como su aroma. Se mordían, se besaban, se apretaban con tanta fuerza que causaba estremecimiento verlos. La excitación se resumía en un movimiento de manta, en un trozo de piel, las medias rotas, pezones a través de una red, dedos en la boca, dulce olor a miel. Ella estaba en Él y Él estaba en Ella.

Giò se quedó mirando maravillado cómo se devoraban el uno a otro, estaba contemplando un insólito hecho: el cielo y el mar ardiendo.





- Serenata della follia -

La despertó con un beso. El sueño se confundía con el deseo. 
Le habló bajito y la besó lento... penetrando el pensamiento con su aliento.
Tenían mariposas en la espalda, en las tripas y en las venas. Chispeaban una felicidad que les salpicaba en la cara.
Las luces de apagaban con respeto mientras un gato les cedía su ghetto. La música, los anhelos... les cubrían por completo como una capa nueva de piel, como la luz redonda y verde de una musa en un burdel.
Todo a su alrededor era magia. Las calles de su mano eran una postal del extranjero y los cines, los teatros...

Un viaje en el tiempo, paseos por caminos energéticos, un pequeño lago con perros negros, una ermita y luego... el silencio.

La condena del espacio, de los qué haceres diarios, del trabajo. Esclavos del horario, presas de la otra realidad.
Otra vez de vuelta. 
Otra vez humanos. 





- Il sogno di luna piena -

Las noches que paso en vela, son el testigo de tu recuerdo.
La musicalidad de tu lengua sobre la mía, de tus manos en mis sentidos, de tus ojos... oh! tus ojos... cómo los ansío!

A veces entras en mis sueños y como un furtivo, me regalas palabras que yo no olvido.
¡Extraño suceso vivimos!
...Extraño y divino.
Sigamos haciendo camino, un camino muy sencillo: Fluye cuando se encuentra tu gran amor con el mío.

Y así pasan los días, así te llevo conmigo. Y así volaré a tu cama cuando el sol se haya dormido.
Viajaremos con los chicos a un lugar desconocido y viviremos la aventura de habernos conocido. Sin un propósito, sin un vestigio... con un montón de fresas y un poco de vino.  

(-2*)





- Inexorable



Lo eran todo y no eran nada,
para qué beberse las lágrimas.
Irremediable encuentro, la vida
explotó en color.
Condenados a la despedida
desde el primer instante,
 se alargó la partida
con una canción.

Embrión de la felicidad,
saludando a un mundo
que tampoco existe.
Pero le alumbra y lo enamora
con su bella y sencilla
desnudez, blanca de heridas
sobre la piel,
desierta de tramas
por resolver.

Lo eran todo y en cambio no eran nada,
¿para qué estropearlo?
Si cada beso era el primero
y cada palabra una ilusión
y una esperanza.
Inexorables promesas 
de un río de calor que avanza,
que avanza y no se para 
para florecer más lejos,
en la calma.
Inevitable un encuentro, 
los recuerdos... el adiós.
Lo sabían todo, a penas sin saber.
Ya habían escrito algunos versos en la luna
del poeta sin querer.




04 mayo, 2012

- Ainoa y el fuego



Pasaba de la oscuridad a la claridad más absoluta, en un cambio de acera, en un elevar de cejas. Llevaba puesta siempre su camiseta favorita, todos los días.
Cuando anochecía buscaba un camastro; cada dos días, comía.

03 mayo, 2012

- Causalidad

ererer

Era él, el que brillaba entre la hierba. Silueta tosca que ilumina el interior de un pozo.
Un electrodo hechizante.
Caminamos distraidos en una curva gigante, espiral de las estrellas, camino de amantes... y lo encontramos.
Sin buscarlo, casi sin creerlo, apareció dormido.

05 enero, 2012

- XXX

"AUTOBIOGRAFÍA" de Gabriel Celaya

No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a Ud. correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respires! Dar el no a todos los "no"
y  descansar: Morir.

                            GABRIEL CELAYA

Extraído de "El mundo Amarillo" de Albert Espinosa


28 diciembre, 2011

- Joaquín Sabina- "Tan joven y tan viejo"

- Un día cualquiera



" Mai no seré prou vella ni prou covarda com per no tornar a começar de cap i de nou i amb les mans buides."

[ "Nunca seré lo suficientemente vieja ni lo suficientemente cobarde como para no volver a empezar de nuevo y con las manos vacías." ]

-Maria Aurèlia Capmany-

- El primer hombre



Hace tan solo un rato todo parecía normal.
Yo quise decirte cuánto te quiero, cuánto te lo agradezco, que no te preocupes, que todo irá bien.
Hace tan solo un rato me invitabas a café, y yo quería llenarte de besos y colmarte de abrazos. Pero nunca me enseñaste cómo se hace sin sentirme estúpida y distante. Tú no supiste bien cómo dar y ahora yo tampoco sé recibir. Todo me parece demasiado, demasiado para mí. Una pérdida...
He ido a buscarte, pero te has esfumado en un instante como una sombra oblicua en la calle. Sólo quería decirte que no temas olvidarme.
Imagino cómo te sientes cada vez que tu mente difumina lo que fuiste y el sentido de la vida, que se pierde. (O se gana, según se mire.) Y el empezar de nuevo, cada día; sin ganas, sin prisa...

No te culpo por estar ausente. Es que echo de menos tus asombrosas manos trenzando, las partidas de cartas en verano, tu genio, tu risa, tu semblante valiente de hombre fuerte que no necesita a nadie y que no miente. Que simplemente simula ser paciente en un mundo que ya no espera a que crezcas.
El primero en protegerme y en dañarme. Ese pequeño muchacho que me mira sin demasiada esperanza en una foto de color sepia, sin comprender, con sus ovejas... el chaval que presume, que pasea alegremente en su Montessa. El pintor, el viajero. El cantaor con talento. El más bello. El padre. El nadador infatigable. El orgullo de una niña, el temor más insondable. El coleccionista de discos. El serio, el altivo, el austero, el casisiempredescontento, el del humor más negro. El ignorado, el incomprendido.
Un hombre con miedo en el inicio del principio de sus profundos, profundos pensamientos.