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10 septiembre, 2011

- La luz

Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo, de la feroz depredadora y la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada…..En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y dijo a la serpiente:

-¿Puedo hacerte tres preguntas?
-No acostumbro dar éste precedente a mis víctimas pero como te voy a devorar, puedes preguntar...
-¿Pertenezco a tu cadena alimenticia
-No
-¿Te hice yo algún mal?
-No
-Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?
-Porque... porque no soporto verte brillar.

Y cuentan que aquel bichito de luz, haciendo un gran esfuerzo, brilló tanto que deslumbró a la serpiente envidiosa.
Y voló alto, muy alto, escapando para siempre de sus fauces.


28 octubre, 2010

- Otra # 1

      Aquello le recordó a otro momento, como si ya lo hubiera vivido. De repente se vio inmerso en un auténtico déjà vu.
Ella lamía el cuchillo de una manera tan natural que le dejó con la boca abierta de par en par. Es decir, de dos palmos. O cuatro, más bien. El caso es que no se cortó ni un poco. Pensó que ya había visto eso antes, quizás en el circo...
Estaba haciéndose un sandwich de queso philadelpia y mermelada de frutas. El resultado era algo parecido a una yema de huevo y ketchup sobre una rebanada de pan blanco.
Tuvo alguna duda al principio, pero finalmente comprobó que estaba bueno.

-Siempre me ha gustado la combinación de sabor dulce y agrio... -le dijo ella mientras mordía un trozo -creo que resume muy bien lo que es la vida. Es casi como saborearla... así, de un solo bocado. Claro que... yo prefiero indagar un poco más, sabes? Descubrir nuevos sabores...- dijo mientras reía y mordía su cena, ya un poco a deshora. Con la mirada baja. Pensando...
-Si fuera cocinera tendría un plato al que llamaría así: Vida. Te gusta?
-Bueno, no está mal. Suena un poco hippie, o.... como si fueras a ofrecer en la carta un trozo de vida a los comensales. Creo que el restaurante tendría mucho éxito entre los fracasados y  los enfermos... -a él pareció hacerle mucha gracia el comentario que se le había ocurrido y soltó una carcajada.-
- Te hablo de cosas serias, no bromees con mis sueños...
- Lo siento, solo trataba de decirte que la gente a veces somos muy literales. Y no hay nada como la desesperación.
-Si, también tendría un plato delicioso con ese nombre.